miércoles, 13 de junio de 2012

Si no haces gimnasia, es porque no quieres..




La mayoría de las razones que nos repetimos a nosotras mismas o damos a las demás para justificar nuestra falta de entusiasmo o decisión para hacer deporte o ejercicio no son admisibles. Entrenar y ejercitarse no es una cuestión de poder sino de querer.
Ponerse en buena forma física y hacer gimnasia para perder peso, mejorar el estado de ánimo y cuidar la salud es uno de los constantes propósitos nos planetamos al comenzar el año. Pero, a medida que avanza enero y pasan los días, ese entusiasmo inicial varía en desgana.

"Estoy demasiado cansada", "apenas veo los resultados", "no tengo tiempo", son algunas de nuestras justificaciones. Cuando llega el momento de ir al gimnasio, dar caminatas, practicar algún deporte o seguir un programa de actividades físicas, la mayoría se plantea excusas que esconden su falta de ganas y motivación.

La mejor forma de contrarrestar esta actitud es hacerse consciente de las múltiples virtudes de la gimnasia, explica la bióloga y entrenadora deportiva Loles Vives Jorba, actual campeona europea de 60 metros y salto de longitud, en la categoría de deportistas veteranos.

Cuanto antes comencemos a ponernos en movimiento, mucho mejor, porque, si nos ejercitamos a partir de los 20 o veintitantos años, al llegar a los 40 nuestro cuerpo estará acostumbrado a la actividad física, progresará y se beneficiará mucho más que si nunca ha trabajado, apunta la experta.

En realidad, el ejercicio es estimulante, algo que se puede comprobar con una simple prueba. Si una se propone entrenar sólo durante cinco minutos, comprobará que, al comenzar a hacerlo lentamente y sin ninguna presión psicológica, no sólo puede continuar entrenando sino que además lo desea.


Otra opción para motivarse y huir de la desgana consiste en programar sesiones más lentas y menos intensas para el entrenamiento físico regular.


La idea saboteadora de que no se dispone de tiempo para entrenar es muy sencilla de desactivar. La solución pasa por dividir los entrenamientos: por ejemplo, trabajando con peso por las mañanas y practicando aeróbic más tarde, o bien repartiendo los ejercicios aeróbicos en dos turnos.

Una hora de entrenamiento bien aprovechada y el debido asesoramiento basta para obtener los resultados esperados. Por otra parte, muchas personas caen en la desgana porque según afirman- no ven los resultados de la gimnasia que hacen.


En estos casos, conviene ser realista. Si una persona acaba de comenzar a entrenar, necesitará al menos 6 semanas, realizando al menos media hora de entrenamiento con peso tres veces a la semana y 30 minutos de gimnasia cardiorespiratoria de 3 a 5 días a la semana, para perder un uno por ciento de grasa corporal o adelgazar un par de centímetros su cintura y caderas.

Pero, sobre todo, hay que darse tiempo, ya que, si una entrena regularmente, al final verás los resultados, y el esfuerzo y tiempo invertidos serán recompensados.

Omar Segura.



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